VINILOS vs. MP3 y su simbiosis tecnológica

Ahora que mi nueva obsesión se viste de rojo, usa zapatos de aguja y es incapaz de escuchar música sin consumir cápsulas de diamante,  me apetece hacer una pequeña reflexión sobre la incipiente guerra entre mp3 y vinilos.

No voy a caer y no caigo en un facilón e incendiario discurso en contra del mp3, CD y demás formatos comprimidos para escuchar música, porque considero que un avance tecnológico por definición debiera ser algo positivo.

De hecho es al CD y no al vinilo a quien le debo haberme pasado al otro lado de la música hace ya algún tiempo. Gracias a los mp3 degusto con velocidad de comida fast-food música nueva a una velocidad de vértigo y con un coste  infinitamente inferior a lo que me supondría aventurarme a descubrir las nuevas apariciones en el mercado si las adquiriera en formato LP.

Ahora bien, en este caso del CD (léase también mp3) una vez más en la virtud reside el defecto. Comentaba el otro día con otro music lover, que descubro tal cantidad de grupos y artistas nuevos mensualmente  y a tal velocidad que me siento incapaz de recordar ya lo que me gusta y lo que no. Por mucho que un grupo  me haya parecido épico y grandioso durante dos o tres semanas, corro el serio peligro real de que en los próximos meses no recuerde ni su nombre, hasta tal punto que me sorprendo perezoso a la hora de enfrentarme a su siguiente publicación, en muchos casos ni siquiera acudo a buscarlo posteriormente a mi disco duro, simplemente porque soy incapaz de recordarlo entre tanto nuevo descubrimiento, lo que me lleva a pensar ¿de qué me sirve amar algo que luego voy a olvidar? Ahí queda eso.

El vinilo está resurgiendo en el mercado discográfico para calibrar este exceso de velocidad, para poner freno a esta forma de consumir la música como si fuera un producto más de usar y tirar,  para obligarnos a sentarnos a comer con mesa y mantel en vez de comer de pie.

Sonará poético, y lo es, pero el momento de atesorar en tus manos la funda de un vinilo, la sensación y la ilusión de abrirlo esperando encontrar en su interior una funda que incluya las letras, una contraportada grandiosa con comentarios del artista, leer los agradecimientos… disfrutar de ese momento es algo que sólo algunos (muchos) hemos vuelto a recordar ahora en pleno s. XXI. Ahora cuando parecía que los vinilos sólo eran objeto de intercambio entre unos pocos cultivados coleccionistas. Es justo ahora en los comienzos de esta nueva década segunda del s. XXI el vinilo vuelve a las masas, de donde provino, y regresa con los mismos aromas y olores de entonces, oliendo a cloaca de blues de Nueva Orleans y a garito de jazz de Nueva York. Esta nueva moda viene impulsada también por jóvenes audiófilos que quieren disfrutar de unos sonidos abiertos, de unas grabaciones sin cinturones que las compriman, de unas grabaciones más reales, de mayor viveza, con más diferencia entre graves, agudos y medios y con mucha más ilusión.

Creo que muy al contrario de lo que los puristas vinyl-lovers puedan pensar, el vinilo le debe más al  CD que el CD al vinilo. Le debe su vuelta a la vida, le debe el nuevo status de pieza antónima por ser de culto y tener una resurrección mainstream como la que se barrunta.

Le debe que yo, uno más de ese gran montón español quiera atesorar en mi haber un vinilo de unos tipejos de Canadá que sólo conocían cuatro modernas de Montreal y que gracias al CD y más aún al mp3 y la democratización de la música que supuso la aparición de este formato de música comprimida, quiera degustar otra vez pero esta vez sentado a la mesa con vajilla de La Cartuja y no engullirla de pie en un vagón de metro.

Es todo un ritual el que gracias a Internet (una vez más las nuevas tecnologías al servicio del arte antiguo) se ha edificado en torno a páginas webs especializadas en vinilos (www.vinyl.com) en compras transoceánicas a través de www.amazon.com, y www.amazon.co.uk  y miles de foros especializados en giradiscos como la de http://elgramoforo.esforos.com/ . Sus usuarios lejos de ser puretas con añoranza de tiempos pasados mejores, son jovenzuelos casi imberbes que buscan con avidez vampírica los grandes éxitos de los grupos indies más in del momento, siguiendo los designios de las biblias catódicas de la música contemporánea (la de verdad, no la de mentira).

 Nunca hubo una simbiosis tecnológica tan provechosa que se haya realizado sólo por amor al arte.

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22 comentarios

  1. No es por hacerte la pelota pero estoy de acuerdo en cais todo contigo, gracias a internet conoces todo tipo de musica y te lleva a la libertad de eleccion.
    Personalmente ante un disco que me gusta, compraria el vinilo antes que el CD pues me parece mas bonito y me recuerda mi adolescencia.
    Mi forma de actuar es la siguiente, busco o me recomiendan grupos, los escucho con el defecto de en ciertas ocasiones no darles gran oportunidad y me quedo con lo que me gusta y directo al disco duro del ordenador y del IPOD pero a difernecia tuya sí vuelvo a ellos de vez en cuando pues me apetece escuhar lo antiguo y hay discos que se salvan por entero ( que serian los destinados a algun dia adquirir el vinilo, no me importaria gastarme dinero en ellos, tengo cientos de cds que no vuelvo a poner porque tengo todos los formatos posibles para escuchar en casa y en el coche el IPOD )
    Intento aunque es practicamente imposible ( he de reconocer que la mayor parte de las veces me lo facilitan ) estar al dia en los grupos que me gustan.

    • estoy orgulloso de ti, eres mi alumna más aplicada.
      sí que vuelvo a recuperar viejos discos, me refería más bien a que hay algunos que sólo pongo si me los encuentro de sopetón, me gustaron mucho, pero termine sepultandolos en el disco duro debajo de una montaña de discos que también me gustaron igual de mucho.

  2. pues yo no estoy de acuerdo. el vinilo es puro fetischimo. por calidad de sonido, como un buen mp3, no hay nada.

    yo si sigo comprando cd’s es porque el precio de los mp3 me sigue pareciendo alto.

    pero que si tú prefieres vinilo, adelante y disfrútalo 🙂

    • Te aseguro que no es por puro fetichismo, aunque en algo pueda influir este factor, su principal ventaja es precisamente su calidad de sonido, muy por encima del comprimido mp3. Te animo a que escuches un plato decente con una buena cápsula y un vinilo medianamente bien grabado; estoy convencido que cambiarás de opinión 😉
      Saludos.

    • yo creo que la calidad de sonido es mucho superior, cosa aparte es la limpieza que tiene el sonido de un cd frente a un mp3

  3. Despues de muchos años yo he vuelto al vinilo, ahora me he dado cuenta de que nos engañaron y tomaron el pelo con la aparición del CD, porque la calidad, la naturalidad, la caalidez,la sensibilidad y la armonia que nos dá un vinilo no puede compararse a la de un CD y mucho menos a esa basura comprimida que es el MP3.
    !!! LARGA VIDA AL VINILO !!!.

  4. Opino como Coque…A mí todo esto del vinilo me parece una vuela de tuerca más pa sacarnos los cuartos…Ke se justifike por el fetichismo sí, pero por el resto de cosas, lo siento pero no.
    ¿ A mí no me recomienda discos, putarraca? Críacuervos…

    • no se me soliviante señor de Murcia, que aparte de la recomendación que le he hecho esta mañana a Calamarín: “Micachu and the shapes” prometo dejarle recomendación oficial única y exclusiva para usted en su afamado blog..

  5. Otro aparato más, y dónde lo ponemos? Entre el-los ordenadores, el DVD, la TDT, los Cd, la impresora, los libros, GIRADISCOS, discos….Cooooooño!!!! Si nos vamos a tener q ir d las casas para dejar sitio a las cosas pq sino ya empezamos con el que no tenemos un buen sonido pq el q antes era la leche ya no lo es. Luego q será??? Pues menos mal q no vuelve la Gramola pq sino dime tú dónde nos metemos.

  6. Personalmente no tengo el oído tan Carmen Lomana como usted (el mio más bien tira a Carmen de Mairena), por lo que prefiero mp3 en vena, que es un gran invento…sino dígame como puede conseguir un unreleased como éste en vinilo (aún en una calidad pésima):

    Y por cierto, la de los monstruos me gustó, pero por su culpa…lo dicho, al llevar bajas las expectativas…

    • Querida Susy, mi oído tiene más de Beethoven que de Carmen Lomana, aunaque me siento más identificada con esta última. Escuchar música pagando altos precios por un equipo reproductor tiene ventajas incontables, cuando quiera le invito a una sesión en mi casa..

      No puedo ver desde aquí el enlace a youtube pero prometo hacerlo desde casa.

      • Dificilmente podrá, lo han borrado los esbirros de la warner. Aquí otro link que de momento funciona:

      • Susy….ahora mismo te quiero. Vaya temazo que me acabas de presentar y yo sin saberlo….un non-stop. Voy a buscar el mp3 right now!!

  7. Dejaos de exquisiteces: lo mejor eran las cintas virgenes, ¡¡los cassettes, coñññño!!.

    A los paletos como yo nos permitió escuchar cosas que jamás llegaban a las tiendas del pueblo; siempre había algún amigo cuyo hermano mayor iba a Madrid a comprar discos que tú no podías ni pagar y a su regreso se desencadenaba la orgía de copieteo de rigor. Ramoncín y la Sinde se hubieran hecho pis!!!!!

    ¿Calidad? Los hevorros que escuchábamos sonaban mejor con ese dolby cicatero que los sepultaba al interior de una lata de sardinas.

    Qué tiempos, ¡qué horteras que éramos! Mi indemne y variopinta colección (de cintas de Kiss a recopilatorios de Springsteen que suenan a Sex Pistols de tanta arruga y empalme casero) me mira distante y acusadora desde el estante…

    La tiro, no la tiro, la tiro, no la tiro…

    • No no la tires…sufrí en mis propias carnes el expolio selectivo que mi madre me obligó a practicar para hacer hueco en su cuarto tratero y cada día tengo pesadillas con aquellas pérdidas.
      Incluso su despotismo me obligó a tirar vinilos por los que ahora soy capaz de sacarme los ojos….

  8. Hola!

    Te comento que he encontrado esta nota acerca del mp3 y el formato disco de gran interés (es un debate muy frecuente entre los melómanos) y por eso la he compartido en la Fan Page de Dows.es en Facebook, la cual administro.

    Dows es una tienda digital de Barcelona que comercializa, entre otras cosas, reproductores de mp3. Simplemente comento para invitarte a visitar la Fan Page y ver qué repercusiones genera allí tu artículo.

    La URL de es:
    http://www.facebook.com/pages/Barcelona-Spain/dows-nice-digital-stores/56848153146?ref=mf

    Saludos!

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