MUERO Y EL SR. DE LA PEREZA

Sumad conmigo: 32 años + 4 días como máximo responsable y organizador del gran evento de la empresa + disfrutar + de la cuenta del evento = Muero y el Señor de la Pereza.

Estas líneas resumen mi apocalíptico fin de la semana pasada, justo para despedir el año, hoy que estrenamos Navidades, apareció el tan temido Señor de la Pereza que llevaba sin visitarme meses enteros. Pero es que me flojearon las fuerzas y necesitaba una mantita que guardo en el armario donde habita el monstruo.

Ser encargado de un evento de dos días que celebra el fin de año de la empresa, ya no es que sea una tremenda y estúpida responsabilidad, que lo es, sino que supone que la felicidad a corto plazo de tus compañeros de trabajo, mientras se comportan como tales, depende de ti. Para una persona ciclotímida por naturaleza como yo, esto supone un problema de proporciones dramáticas ¡cómo no! ¿y si mis ideas no funcionan? ¿y si resulta que tengo a 50 personas esperando algo que nunca llega? ¿Sabré ponerme a su altura? No diré si esto último supone para mí agacharse o ponerme de puntillas. El caso y para cerrar la narración del cacareado evento es que el resultado fue un positivo de 10, un éxito de celebración que me permitió ver más allá de los escritorios, encontrar a gente más afín de lo que  esperaba…bla, bla, bla. El precio que tuve que pagar es dejarme ver yo también un poquito más, aunque vaya por delante que el resultado bien valió el peaje.

 El caso es que después de estar literalmente secuestrado desde el miércoles de la semana pasada, completamente absorto entre ideas, puzzles y facturas de hoteles, sentirme extasiado desde el jueves hasta el viernes, haber bebido más de la cuenta y habérseme olvidado dormir la madrugada del viernes…hoy empiezo a respirar.

  Hoy empiezo a respirar…

a) físicamente: mis anginas me han dado tregua por primera vez esta mañana en todo el fin de semana.

b) socialmente: volveré a responder llamadas, mails, mensajes y escribiré de nuevo en Facebook y este santo blog.

c) mentalmente: necesito unas cuantas muchas más horas de sueño para que esto sea cierto.

 Ahora os preguntaréis  que a que ton viene todo este rollo ortodoxo y ultrapersonal. Y es que escribo como una declaración de principios contra el Señor de la Pereza, mi eterno enemigo. Escribo como una declaración de principios de punto y seguido para mis amigos y anunciar en este bando que ya casi he vuelto a la vida. Y lo escribo también porque los 1236 virus que asolan la CPU de mi ordenador no me han dejado conocer nueva música de la que os pueda hablar.

Así hilando de todo un poco, anuncio que este año sí que me apetece que sea Navidad y me apetece vivirla como si fuera Navidad. Sí, así son las cosas. Con la edad estos últimos años llevaba decayendo Mi espíritu de Navidad-Reyes, pero este año después del clímax negativo de las Navidades del 2008 he decidido que voy a celebrar la Navidad por todo lo grande y para demostrároslo hasta voy a atreverme a ir al Corte Inglés de Sol un sábado por la tarde.

 Así que lo dicho, que Feliz Navidad y que para cuándo una cenita de Navidad??

Anuncios

2 comentarios

  1. A ver si este año pudiera repetir una Navidad madrileña y se diera la posibilidad de hacer cena arpiera…O algo…

  2. no puede ponerme la miel en los labios…que nuestro único encuentro me supo a poco y mi estado era lamentable…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: