MI PRIMER LIBRO DE CABECERA: MORTAL Y ROSA

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Esa pregunta de película, ¿cuál es tu libro de cabecera?, no he sabido nunca responderla porque no la entendía. ¿Qué es un libro de cabecera? ¿Un libro que te lees muchas veces? ¿Un libro que guardas en tu dormitorio a la altura de la cama?

Ahora sé lo que quiere decir libro de cabecera. Es un libro que de bueno es difícil, un libro lento que como espejo refleja lo que tú siempre has pensado. Un libro que te hace sonrojar por no haberlo escrito tú antes.

Encontré mi libro de cabecera por casualidad. Fue en uno de esos extractos que cuelgan en las paredes del Metro de Madrid. Un pequeño fragmento plastificado de no más de un párrafo. Fue leerlo e instintivamente (el instinto es la mejor forma de apreciar el arte) y sin leerlo compré dos ejemplares para dos personas que quiero mucho y ninguno para mí. El párrafo que colgaba huérfano en el vagón del Metro me bastó para darme cuenta de que ese libro tenía mucho de mí. Triste es decir que aquellas palabras fueran de una pena solemne, que la pena también la hay de cuchufleta, pero la pena siempre me entra más por los ojos, por aquello de que la vida es toda alegría y la pena hay que buscarla.

Mortal y Rosa de Francisco Umbral.

Alguien de naturaleza tan grandilocuente como la mía, no puede pasar por alto que el libro nació del escritor tras la muerte de su hijo, aún siendo niño. Este hecho desencadenó el ejercicio más bonito y real de los que yo he podido leer hasta el momento. Una concatenación de coherentes ideas inconexas y reales. Pensamientos, sentimientos, realidad y vida. Umbral consigue con esta poesía en formato de novela trasmitirse todo él a través de la palabra, como si durmieras en su pecho, le acompañaras en sus compras, en su sexo, una biografía compartida. Es tan hábil con la palabra que afirmas a cada renglón como reafirmando lo que Umbral comenta y te invita a esperar fuera mientras llora el escritor los dolores que el libro narra de forma desnuda.

Es un libro muy personal para el lector (que también lo es para el escritor), difícil, lento, es poesía larga, con frases tan brillantes que hay que degustar rápido para volver a pedir otra ración. Fast-food sana.

Esto es lo que ocurre con los libros de cabecera.

Libros tan buenos, intensos que tienes que leer rápido la primera vez, dedicándoles la exclusividad de tu atención como lector, para después compartirlo entre lecturas y acudiendo de cuando en cuando, a recordar que todo lo que allí dentro está escrito, ya lo pensaste antes tú alguna vez.

¿Algo malo? sí, lo tiene. Y es que un libro como éste no es apto para todas las horas del día. Se hace bola si eres de los que suele leer en transporte público después de tu jornada laboral.

¿Y vosotros qué libro de cabecera tenéis?

Rating: 8,5/10

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5 comentarios

  1. Rebienvenido!
    A ver lo ke duramos esta vez y conseguimos hacer de este blog un blog de cabecera.
    Muacs!

  2. Ke no se me olvide; el post está mu chulo, y el diseño ke has elegido es simplemente espectacular.

  3. Libro de cabecera? Fray Perico y su borrico…

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